Un aspecto fundamental de Anima Íntima es conocer y aplicar la alquimia interior. Si bien esta palabra “alquimia” es muy conocida, es poco comprendida en toda su profundidad y sus misterios. Hemos escuchado hablar del secreto para convertir el plomo en oro, del secreto de la “Eterna Juventud” o incluso la búsqueda del Santo Grial en la literatura en relación al “Rey Arturo”.
Revelar el secreto de la alquimia interior requeriría mucho más que unas palabras y sobre todo cierta práctica para comprenderlo bien en nuestro universo interior e intimidad. Esta es la clave de la alquimia, de la eterna juventud, y del plomo en oro: son analogías de procesos interiores, concretamente dos: la transmutación o en otras palabras la capacidad del ser humano de reconvertir ciertos elementos de su organismo en otros mediante la reagrupación atómica; y la sublimación: que implica la transformación de la materia en energía o de la energía de baja frecuencia de vibración (por ejemplo un sentimiento negativo) en otro tipo de energía sana y elevada. El ejemplo más común y accesible para el ser humano de alquimia interior es la alquimia erótica. Tal y como describen Tantricos y Taoistas, el potencial sexual en forma de líquidos seminales, menstruales, entre otros pueden ser alquimizados: transmutados en energía; y sublimados: convertidos en energía que alimenta el cerebro, el alma, entre otros. Y este es sólo un ejemplo, muy popularizado a día de hoy pero todavía poco practicado.
Anima Intima ofrece la sabiduría y las prácticas necesarias para iniciarse y practicar con resultados visibles, la alquimia interna, desde la erótica -que ya dedicamos varios artículos y vídeos- a la emocional, mental y hasta física.
Transformando del veneno en néctar (AMRITA)
¿Entonces se logra, mediante la alquimia interior, la eterna juventud?
La respuesta es Sí, en el sentido más sutil de la palabra. ¿Qué es lo que nos hace envejecer, enfermar y perder la conciencia en la así llamada muerte? Son los llamados “venenos”. Estos son una serie de emociones, patrones de pensamiento y de comportamientos que nos desvían, la mayoría de las veces, de nuestra verdadera naturaleza: ser siempre Felices, Sanos, Equilibrados, Armoniosos; ya que esta es la naturaleza esencial del universo. Cada tradición espiritual y de desarrollo personal tiene su forma de entender estos venenos, por ejemplo la tradición tibetana en el mandala Kalachakra, aparecen 3 animales mordiéndose la cola los unos a los otros representando la ignorancia, la envidia y la furia u odio y son la “génesis” del resto del mandala que simboliza el Samsara o el mundo de sufrimiento, dolor y dualidad dividido en seis “subreinos”, que expresan seis forma de experimentar el sufrimiento. Y este es sólo un ejemplo. Si seguimos con este mandala, Kalacharkra-mandala, de la tradición tántrica tibetana, en una mirada iniciática se simbolizan también los antídotos de estos “venenos”. Y es que el “veneno” en su esencia es una energia o talento arquetipal univsersal que se te da para ser Feliz e incluso alcanzar fácilmente la iluminación, pero el “ego”, el aspecto más bajo del ser humano, toma el control y deforma esa energia conviertiéndola en veneno o en otras palabras en dolor y sufirmiento. Un ejemplo: tu Alma, el aspecto más noble y sublime de tu ser, te inspira y “empuja” a perfeccionarte, para ello entras en resonancia con la energía del “Fuego Sutil” (AGNI) para usarla y perfeccionarla. A partir de patrones aprendidos, miedos subconscientes, etc… la estructura del ego toma esa energía y la usa, no tanto para perfeccionarte de forma rápida y eficiente sino para compararte con los demás e intentar ser mejor que los demás. Así esa energía inicial se convierte en el veneno insidioso de la envidia y los celos; en vez de compararte contigo mismo para perfeccionarte, te comparas con los demás de forma dolorosa. Y esto es sólo un ejemplo.
Como podemos ver, estos venenos transmutados y sublimados, nos dan un camino y una energía inmensa para alcanzar estados de dicha. Ya que la energía arquetípica esencial en la que se basa ese veneno es infinita y omnipresente y nunca “muere”. De aquí la expresión alquímica: transformando el veneno (o las aspectos inferiores que causan sufrimiento) en néctar de la inmortalidad (AMRITA), es decir en energías superiores, que nos trasladan al “paraíso” o a esa eterna juventud en nuestra conciencia.
Lo que está arriba está abajo cumpliendo así el milagro de la totalidad (Hermes Trimegistos)
Una forma para comprender la alquimia, es a través del ejemplo de grandes alquimistas como Hermes Trimegistos (de aquí viene la denominación Alquimia Hermetica). En su famosa obra la Tabla de Esmeralda, Hermes Trigemistos revela de forma críptica pero comprensible las leyes del universo y cómo opera la alquimia.
Lo que está arriba está a abajo cumpliendo así el milagro de la totalidad, es otra forma de expresar la conversión del veneno y néctar de la tradición tántrica. Tal y como se describe en la Tabla de Esmeralda y en muchas otras sabidurías, hay una correlación clara y directa entre todo lo que existe (es la base del Tantra donde la raíz TAN significa red). De la misma manera lo que está en el “Cielo” está de forma muy parecida en esta tierra: la medicina basada en meridianos, acupuntura, reflexología, las posturas de HATHA YOGA, entre otras son un ejemplo de este anunciado alquímico y de correspondencia entre parte del cuerpo o entre mundos y dimensiones (BHAVANAS). Igual en el ejemplo anterior cualquier pensamiento, emoción, patrón que tengamos tiene una correspondencia con un principio o energía universal o arquetipal que, con el adecuado proceso alquímico, se puede transformar en “Néctar-Oro” y proyectarnos en el “Cielo-Paraíso”
